lunes, 23 de junio de 2008

Imágenes a 1 sola voz

Ayer fui al teatro, es la segunda vez en tres días, y me topé con una propuesta sumamente interesante de instalación, performance y monólogo.
Todo ello pasaría inadvertido de no haber sido por una frase que llamó mi atención: ahora colecciono recuerdos... Y es cierto, no solo Isabel Piquer o Marco Antonio Vieyra (actriz y director/guionista del monólogo A-Mar en Fuga, respectivamente) lo hacen, creo que yo también.
Colecciono imágenes como si fueran mariposas, tomadas al vuelo con la red de la óptica y la electrónica, imágenes que luego yacen muertas en un archivero triste, en rollos interminables de película revelada con olor ácido y seco o en la frivolidad de un ordenador que ahora pretende escribir lo que pienso... sin embargo así funciona, y años depués frente a aquellas impresiones de plata y gelatina te precatas que son importantes y vuelves a vivir, o simplemente sigues viviendo de esas imágenes, en tu mundo, en tu espacio esteril y aislado de las demás realidades que te rodean...
no me importa lo que piensen, pues pienso seguir viviendo de la imágenes de mi pasado, al fin y al cabo ellas forjan cada paso que doy.

jueves, 22 de mayo de 2008

Desvaríos de un sábado por la mañana




Todos guardan silencio, nada es capaz de romperlo, la habitación vacía resulta imponente, y pensar que hace un momento hablaban de sus familias, del clima, de fútbol, y de todas las banalidades acostumbradas. Pero el protocolo fue roto en mil pedazos, en vez de invitarlos a pasar a la sala, ofrecerles de comer...


-¿Gusta usted un canapé?



-No, gracias, así estoy bien



-¿A caso un poco más de vino?



-Sí, por favor


Laura prefirió hacerlos entrar en un salón amplio y vacío, los invitó a sentarse en los cómodos asientos que se extendían frente a ellos. A penas tomaron asiento las luces bajaron de intensidad y una cinta comenzó a rodar en el proyector.

La película les habló de una vida, la de cada uno de ellos; del bien, del mal... en poco tiempo convirtío en girones sus más profundos y privados sentimientos. Tan repentina como comenzó, la proyección se detuvo. Sus secretos habían sido desvelados, ahora no hay nada de qeu hablar... no hay nadie, solo el silencio.